|
| |
Rosa Concha, administradora colocada por la inmobiliaria, pretendió, mediante escrituras
falsas, haber sido designada por los copropietarios. Amparada en este hecho, jamás
rindió cuenta documentada de su gestión. Cuando se le solicitó el Libro de Actas con
las escrituras, no lo presentó hasta último momento. Se constató que las escrituras no
existían, pero el tribunal nada hizo al respecto. La rendición de cuentas solicitada a
éste no fué cursada.
|